Una de las principales dudas antes de sustituir un sistema tradicional de calefacción por una bomba de calor aerotérmica es el impacto real que tendrá en la factura de la electricidad. Dado que la aerotermia sustituye el gas o el gasoil por energía eléctrica, el consumo del contador de la luz aumentará de forma notable, aunque el balance económico global suponga un ahorro sustancial.
Para una vivienda unifamiliar aislada de entre 100 m² y 140 m² con aislamiento estándar en la península ibérica, el consumo medio de electricidad de una aerotermia oscila entre los 300 kWh y 600 kWh mensuales en los meses más fríos de invierno (unos 45 € – 100 € al mes en climatización), desciende a unos 150 kWh – 300 kWh al mes en verano para refrigeración, y se sitúa en apenas 60 kWh – 90 kWh al mes en entretiempo, destinados únicamente a la producción de agua caliente sanitaria (ACS).
Comprender cómo se calcula este gasto y de qué variables depende permite anticipar la factura real y evitar sorpresas en invierno.
De qué depende el consumo mensual de una bomba de calor
El consumo eléctrico de la aerotermia no es fijo ni lineal; depende de la combinación de cuatro factores térmicos:
- Zona climática exterior: Cuanto más baja sea la temperatura del aire exterior, más le cuesta a la máquina bombear calor hacia el interior. No consume lo mismo una vivienda en la costa mediterránea (zona climática A/B) que en la meseta norte o zonas de montaña (zonas D/E).
- Calidad del aislamiento térmico: Una vivienda con rotura de puente térmico, ventanas de doble o triple acristalamiento y aislamiento en muros exteriores retiene el calor, reduciendo las horas de funcionamiento del compresor a baja carga.
- Sistema de emisión (temperatura de impulsión): Conducir agua a 35 °C a través de un suelo radiante exige mucho menos esfuerzo al compresor que calentar agua a 65 °C para radiadores convencionales.
- Rendimiento estacional (COP y EER):
- COP (Coefficient of Performance): Eficiencia en modo calefacción. Un COP de 4 significa que por cada 1 kWh eléctrico consumido se generan 4 kWh de calor.
- EER (Energy Efficiency Ratio): Eficiencia en modo frío para el verano.
Consumo desglosado por estaciones: invierno, verano y entretiempo
El comportamiento energético del equipo varía drásticamente a lo largo de los doce meses del año:
1. Consumo en invierno (Calefacción + Agua Caliente)
Durante los meses de diciembre, enero y febrero el equipo trabaja a su máxima potencia:
- El salto térmico entre la calle (ej. 3 °C a 7 °C) y el interior deseado (20 °C – 21 °C) es mayor.
- Se producen ciclos periódicos de desescarche (defrost) para eliminar el hielo acumulado en la batería de la unidad exterior cuando la humedad es alta.
- Consumo medio mensual estimado: 350 a 650 kWh eléctricos.
2. Consumo en verano (Refrigeración + Agua Caliente)
En julio y agosto, si la vivienda dispone de suelo refrescante o fancoils:
- Enfriar una vivienda requiere generalmente menos energía que calentarla en invierno, salvo en zonas con olas de calor extremo prolongadas.
- El agua se impulsa a unos 15 °C – 18 °C para suelo refrescante o a 7 °C para fancoils.
- Consumo medio mensual estimado: 150 a 300 kWh eléctricos.
3. Consumo en primavera y otoño (Solo Agua Caliente Sanitaria – ACS)
En los meses donde no se requiere ni frío ni calor (abril, mayo, octubre):
- La aerotermia únicamente arranca para calentar el depósito interacumulador de agua sanitaria (150 a 200 litros) a unos 50 °C – 55 °C.
- Calentar agua sanitaria para una familia de 3 o 4 personas requiere una media de 2 a 3 kWh al día.
- Consumo medio mensual estimado: 60 a 90 kWh eléctricos.
Tabla de consumos reales estimados por tamaño de vivienda
Tomando como referencia un coste medio de la electricidad de 0,16 €/kWh (impuestos incluidos en mercado libre o PVPC):
| Tamaño de vivienda | Tipo de emisor | Consumo invierno (mes frío) | Coste estimado invierno/mes | Consumo verano (mes cálido) | Coste estimado verano/mes |
| Piso de 80 m² | Suelo radiante | 220 – 320 kWh | 35 € – 51 € | 90 – 140 kWh | 14 € – 22 € |
| Adosado de 120 m² | Suelo radiante | 380 – 520 kWh | 60 € – 83 € | 160 – 240 kWh | 25 € – 38 € |
| Chalet de 150 m² | Radiadores baja temp. | 480 – 680 kWh | 76 € – 108 € | 200 – 300 kWh | 32 € – 48 € |
| Chalet de 180 m² | Radiadores tradicionales | 700 – 1.050 kWh | 112 € – 168 € | 250 – 380 kWh (fancoils) | 40 € – 60 € |
(Nota: Los consumos corresponden exclusivamente al uso del equipo de aerotermia, sin incluir los consumos del resto de electrodomésticos ni los costes fijos de potencia).
4 hábitos clave para reducir el consumo eléctrico de la aerotermia
A diferencia de las calderas de gas, donde se solía apagar la calefacción al salir de casa y encenderla de golpe al regresar, la aerotermia exige una gestión diferente para mantener un consumo bajo:
- Evitar paradas y arranques continuos: La aerotermia trabaja con compresores inverter modulantes. Alcanza su máxima eficiencia cuando funciona de forma continua a baja potencia. Es mucho más eficiente mantener una temperatura constante de confort (ej. 20,5 °C de día y 19,5 °C de noche) que apagar el equipo y obligarlo a recuperar 4 grados de golpe a máxima potencia.
- Ajustar la curva de calefacción por sonda exterior: Configurar la regulación climática para que el equipo ajuste automáticamente la temperatura del agua según el frío que haga fuera. Si en la calle hay 12 °C, impulsará agua a 32 °C; si baja a 0 °C, subirá a 38 °C.
- Programar el calentamiento del ACS en horas cálidas: Calentar el agua sanitaria a las 14:00 h o 15:00 h resulta mucho más barato que hacerlo a las 06:00 h de la mañana. En las horas centrales del día la temperatura exterior es más alta (mayor COP de la bomba) y, si dispones de placas solares, la energía será totalmente gratuita.
- Tratamiento antical y mantenimiento del vaso de expansión: La cal incrustada en el intercambiador reduce la transferencia térmica y obliga al compresor a consumir más energía para alcanzar la misma temperatura.
Sinergia con placas solares fotovoltaicas
El punto donde el consumo de la aerotermia se minimiza es al combinarla con una instalación de autoconsumo fotovoltaico.
Durante el verano, la demanda de refrigeración coincide en un 80% con las horas de máxima radiación solar diurna, logrando que el aire acondicionado funcione a coste prácticamente cero. En invierno, aunque las horas de sol son más reducidas, la producción solar diurna permite cubrir los ciclos de mantenimiento de temperatura y la generación del depósito de agua caliente, reduciendo el consumo tomado de la red eléctrica entre un 35% y un 50% en el cómputo global anual.


